Tubos volcánicos

Las lavas basálticas muy fluidas que continúan circulando bajo una costra ya solidificada, pueden experimentar un descenso de nivel al disminuir el caudal o ahondar su propio cauce subterráneo. Este proceso crea un vacío o cavidad bajo la costra superficial, formándose  los tubos o túneles volcánicos. Estas cavernas longitudinales de pequeñas dimensiones son muy frecuentes en algunos paisajes volcánicos y se ponen de manifiesto al desplomarse parcial o totalmente el techo. Otras teorías sobre la formación de túneles volcánicos han sido expuestas por Ollier y Brown (1965).

Una famosa gruta volcánica es la Surtshellir, en Islandia, de 2.200 metros de longitud, pero la más espectacular es sin duda la Cueva de los Verdes, en Lanzarote, que supera los 6 Km con una pendiente del 5 % . Algunos tramos del tubo tienen 20 metros de altura al existir galerías superpuestas y su extremo se prolonga en un túnel submarino que hoy se encuentra a varios metros bajo el nivel del mar (Bravo, 1964). Prolongaciones submarinas de tubos volcánicos se han observado también en Hawai, donde algunas lavas son conducidas a varios kilómetros de la costa, fluyendo en tubos submarinos.

En las lavas aa pueden desarrollarse grandes tubos volcánicos, mientras que en las pahoehoe son también muy frecuentes los de pequeñas dimensiones.

Con el nombre de jameos se denominan en Lanzarote a las simas o ventanas que se producen al desplomarse parte del techo de un túnel volcánico y que sirven de acceso al mismo. También en esta isla propuso E. Hernández Pacheco (1910) el nombre de estalafitos para designar las formas estalactíticas y estalagmíticas que se forman al descender el nivel de la corriente lávica subterránea y gotear el material fundido que quedó adosado al techo y paredes del túnel..

El estudio de tubos volcánicos durante su formación en la isla de Hawai (Peterson y Swanson, 1974) ha sugerido que éstos representan  un importante papel en la construcción de los escudos de tipo hawaiano. En efecto, las lavas que fluyen por su interior pueden alcanzar mayores distancias al tener un cauce favorable y conservar elevadas temperaturas al comportarse las paredes del túnel como perfectos aislantes.

En zonas volcánicas extintas el carácter aislante de los tubos da lugar a un curioso fenómeno que consiste en la presencia permanente de hielo en el interior de algunas grutas volcánicas, debido a que las aguas que se filtran en las cuevas se congelan durante el invierno y no llegan a deshelarse en verano. Una gruta de este tipo es la “Cueva del Hielo” en el Pico del Teide (Tenerife).


Vicente Araña Saavedra & José López Ruiz

Volcanismo
Dinámica y Petrología de sus productos

Colección "Colegio Universitario"
Ediciones Istmo
Madrid, 1974

 


 


Tubo volcánico (Isla Sta. Cruz, Islas Galápagos)
 


 

 

 

Tubo volcánico: La cueva de Natal, en la isla Terceira (Azores, Portugal)
 




Un caso especial de cavidad volcánica:
El Algar do Carvão, una chimenea vaciada.