El Cerro del Hierro (San Nicolás del Puerto, Sevilla)

 

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Geología

Fuente

MIRAS RUIZ, ADOLFO, (1990): "Geoquímica y Mineralizaciones de los depósitos de Barita de Badajoz y Sevilla". Tesis Doctoral, Facultad de Químicas, Universidad de Sevilla.

       Las mineralizaciones de  barita  se encuentran en una secuencia  de materiales fundamentalmente  carbonatados  del Cámbrico  inferior,   correspondientes  a  la  Fm. Campoallá (Simon; 1951) del Dominio de Zafra - Alanís - Córdoba. En este área,  la secuencia estratigráfica manifiesta ciertas características singulares respecto a otras series similares de  la Zona de Ossa-Morena.  En primer  lugar el enorme desarrollo de los tramos carbonatados,  que pueden alcanzar más de 120 m de potencia, y que caracterizan, junto con  el  resto  de  la  serie,  una  unidad  de  tipo  "cubeta" (Liñán,  1984) bastante subsidente,  con un cierto parecido a la Unidad de Alconera (Liñán y Perejón,  1981).

        En segundo lugar,  la existencia de una disconformidad en  el  seno  de  los  materiales  cámbricos,   sellada  por  depósitos que parecen  corresponder al       desarrollo  de       un paleosuelo de tipo  fersialítico  o       ferruginoso,   que se encuentra  sobre  ciertas  estructuras  de karstificación  que presentan  los  materiales  carbonatados,  y  bajo  las  capas pizarrosas  con  trilobites  del  Marianiense  inferior-medio (Liñán,  com.  personal).  Desde  el  punto  de  vista  estructural,  el  Cerro  del Hierro  constituye  la  parte  oriental  de  un  sinclinal  de flancos  muy  desiguales, cuyo  plano  axial  de  dirección general  hercínica,   forma  una  inflexión  bastante  marcada según N-S.

        La  secuencia  estratigráfica  establecida  por  nosotros consta de cuatro formaciones:

-Los materiales más antiguos de esta zona constituyen una serie de tipo flyschoide, que comienza con un paquete basal conglomerático, formado por cantos cuarcíticos orientados (N 100º-110º E), sobre los cuales descansa un potente tramo rítmico de pizarras alternantes con areniscas.  En la parte superior de la serie pueden aparecer algunas intercalaciones vulcanoclásticas  (tobas y aglomerados), estando marcado el techo por un paquete carbonatado masivo que aflora de manera discontinua.

-Sobre  los  materiales  anteriores descansa  discordantemente  un tramo de areniscas cuarcíticas y arcosas blanquecinas,  que han sido asimiladas a la Fm. Torreárboles (Liñán,  1978). Estas rocas presentan una textura blastopsamítica heterogranular, con granos de cuarzo,  plagioclasa,  feldespato potásico,  micas y óxidos de hierro (hematites), en una matriz sericítica .

        Ambas formaciones han sido referidas en la bibliografía regional  como  una sola secuencia conocida  como "Capas  del Tambor"  (Simon,  1951),  o Serie Detrítica  Inferior  (García Vélez,  1975).

        En contacto cartográficamente discordante sobre las anteriores formaciones,  aparece un potente tramo de pizarras con niveles calizos discontinuos (pizarras con calizas), que presenta marcados cambios laterales de facies,  manifestando en general una mayor proporción de carbonatos hacia el Oeste y hacia techo de la serie (calizas con pizarras).

        La parte superior de esta formación esta constituida por un tramo de calizas masivas, parcialmente dolomíticas, que forman el paraje  denominado Cerro del Hierro.  Este  conjunto  detrítico-carbonatado es conocido como Fm. Campoallá (Simon, 1951).

        Se han podido observar en algunos niveles carbonatados de la base  de esta  formación,  estructuras  "kramenzel"  o calizas de facies  rizadas,  que  forman  delgados  lechos  carbonatados  en relación   con   niveles   políticos   centimétricos   alternantes, manifestándose una foliación replegada que se adapta a la forma de los bancos carbonatados (ondulaciones).

        Los bancos de calizas más potentes (varias decenas de metros) corresponden a rocas bioconstruidas,  con abundantes restos de arqueociatos, y con facies de algas.

        En la base del tramo carbonatado más potente, que constituye el Cerro  del  Hierro,  aparecen  localmente  unos  delgados  niveles estromatoliticos muy espectaculares,  formados por estructuras de crecimiento de algas y bacterias finamente laminadas (mallas de algas).

        También existen algunos  bancos de calizas dolomíticas y de calizas con nódulos de sílex, cuya posición en la serie no se ha podido precisar. El estudio en lámina delgada de algunas muestras carbonatadas con abundantes oxi-hidróxidos de Fe,  ha mostrado la existencia, asimismo, de microfacies pseudo-oolíticas ferruginosas formadas por restos de Arqueociatos.

        -El  conjunto  más  superior  ocupa  el  núcleo  de  la  estructura sinclinal,  y  está  formado  exclusivamente  por  pizarras  verde-amarillentas y moradas,  que suelen presentar una característica disyunción   astillosa,   y   abundantes   restos   de   trilobites (Strenuella sp.,  Delgadella sp.  y Ellipsocephallus sp.  (según Liñán  com.   personal)  correspondientes  al  tránsito  entre  el Marianense  inferior  y  medio. Esta Formación es conocida  como "Capas de Alanís" (Simon,  1951) o Fm. Detrítica Superior (García Vélez, 1975).

        -Las capas de este último conjunto descansan subparalelas a los materiales   detrítico-carbonatados,    fosilizando   además   un paleokarst sobre el que se desarrolló probablemente un potente suelo de tipo fersialítico-ferruginoso, que aunque erosionado, se conserva parcialmente en algunos puntos. El sellado de   este   paleorrelieve   pone   de   manifiesto   una   evidente disconformidad entre las dos formaciones.

        -Localmente pueden aparecer pequeños diques de diabasas intruyendo en la secuencia estratigráfica. Estas rocas están formadas por un entramado de cristales idiomorfos de plagioclasa muy sericitizada, entre  los  que  se  disponen  cristales  de  piroxeno y/o anfíbol totalmente  transformados  en  epidota,  clorita  y  leucoxeno.  El cuarzo es minoritario y se encuentra intersticial . Estas rocas han sido invocadas como portadoras del hierro de los yacimientos del área, aunque nuestras observaciones han puesto de  manifiesto  que  su  presencia  no  es  significativa,  y  sólo producen aureolas de reacción centimétricas.

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Columna litoestratigráfica establecida en el área de Cerro del Hierro (Imagen de 51 Kb)

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Corte geológico esquemático del área de Cerro del Hierro (Imagen de 34 Kb)

     La  mayor  parte  de  los  materiales  carbonatados  de  la zona  presentan  algún  tipo  de  estructura  en  relación  con procesos  kársticos  más  o  menos  recientes,  aunque  también pueden  observarse  en  determinados  puntos  en  los  que  los materiales   carbonatados   han   estado   cubiertos   por   las pizarras  superiores,   diversos  rasgos  geomorfológicos  que evidencian una etapa de karstificación desarrollada durante el Marianiense inferior .

 

      Los  principales  rasgos  que  pueden  reconocerse,   en relación con esta etapa de karstificación son:  

a)  Desarrollo de  un  kryptokarst  con  modelados  de  chicot  redondeados.

b)  Profundas  depresiones  rodeadas  de  torrecillas.

c)   Pseudoscallops,  oquedades  o  balmas  basales y 

d)  Otros tipos  de  morfologías  de  superficies  curvas  y  redondeadas (Miras y Rodríguez Vidal,  1990).

        Estos  caracteres  indican  una  génesis  en  un  medio tropical  muy  húmedo,  bajo  una  potente  cobertera  de  suelo (fersialítico-ferruginoso),  y abundante vegetación.  

        Las   relaciones   estratigráficas   con   la   cobertera ferruginosa y las pizarras superiores son significativas de un periodo relativamente prolongado de actividad corrosiva, capaz de generar desniveles de varias decenas de metros.  

        La  Orogenia  Hercínica  dio  lugar  al  plegamiento  y posterior    fracturación    de    todos    estos    materiales, condicionando el desarrollo del desmantelamiento y de nuevos procesos de karstificación,  que son los que se evidencian hoy día,  de una forma más espectacular.  El  aspecto  de  esta  nueva  karstificación  ha  sido inducido en gran parte por la morfología kárstica previa. Los  rasgos  más  significativos  que  pueden  observarse  son:

a)  Descenso  espectacular  de nivel  de  base,  que  origina profundas excavaciones.   

b)  Desarrollo de formas con aristas y bordes angulosos.

c)   Estructuras de disolución y colapso, en relación con las cuales se hallan las mineralizaciones de barita más  importantes  de  esta  zona  y   

d)  Formación  de estalagmitas y/o pequeñas cortinas de calcita,  en zonas muy locales (Miras y Rodríguez Vidal,  1990).

 

          Se carece por ahora de datos fiables que nos marquen la edad de esta karstificación.  El único rasgo significativo que puede observarse está vinculado al  desarrollo de una superficie de aplanamiento regional (680-670 m) y otra local (650-640  m), generadas en calizas bajo procesos de cryptocorrosión durante el Neógeno (Delanoy et al., 1989). Además de las estructuras de plegamiento ya comentadas, son patentes otras características ligadas a las deformaciones   hercínicas.    En   los   materiales   pizarrosos   se manifiesta una esquistosidad de fractura que forma muy pocos grados con la estratificación,  mientras que en las calizas se produce una recristalización generalizada,  y una ligera esquistosidad de flujo,  que localmente se observa asociada a pliegues en esparita.

       


Panorámica de cerro del Hierro desde el NW.
Imagen de 333 Kb.

 

Minería

        Los yacimientos del Cerro del Hierro fueron explotados ya en época romana, realizándose labores a favor de las zonas en las que el mineral se presenta más puro y fácil de fundir, unas veces a cielo abierto y otras en labor subterránea. La Compañía de El Pedroso no explotó el mineral del Cerro del Hierro, aunque sí efectuó algunos sondeos de exploración. En 1893, las minas fueron tomadas en arrendamiento por la sociedad escocesa William Baird Mining and Co. Ltd., de Glasgow, que comenzó seguidamente sus instalaciones, inaugurando la explotación en 1895 y continuándola durante la primera mitad de este siglo, bajo la firma The Baird’s Mining Co. Ltd. La arquitectura inglesa del poblado del Cerro, junto con la iglesia y las casas de los ingenieros, se deben a esta época. También se construyó en 1865 un ramal ferroviario de l 5 Km. de longitud que, de acuerdo con la M.Z.A., se unía a la línea Sevilla­-Mérida. Entre 1895 y 1932 se obtuvo una producción de 7’63 millones de Tm., a un ritmo de 200.000 Tm. toneladas anuales por término medio. Hubo un periodo de inactividad, coincidiendo con la Guerra Civil, al término del cual siguió trabajándose la mina para la misma compañía. Sin embargo, en 1.946 pasa a manos de Nueva Montaña Quijano, extrayéndose hasta 1966 la cantidad de 2 millones de Tm. , transfiriéndose  posteriormente a una nueva sociedad, Cerro del Hierro S.A., que entre 1972 y 1977 extrajo una cifra similar. En la década de los 80 la mina estuvo bajo la titularidad de una cooperativa de las propios trabajadores que realizaron, a nivel restringido, el beneficio de las baritas existentes en el criadero. En la actualidad no se lleva a cabo ningún trabajo de aprovechamiento. En 2000, el poblado minero, el complejo kárstico y su entorno (en total, 363 Ha) es adquirido por la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía.

       

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Mapa de las concesiones mineras del Cerro del Hierro y el término de San Nicolás en 1944.
Eduardo Carvajal y Acuña: "Hierros de Sevilla" en
"Criaderos de Hierro de España", tomo IV,
Instituto Geológico y Minero, Madrid, 1944.

 

Un cortijo serrano cerca de Cerro del Hierro:  La Abejera
Fotografía de Ana Pimentel

 

 

"Casas de los Ingleses"

 

Taller de locomotoras

Itinerarios

 

Itinerario 1

  Por la Sierra Norte de Sevilla 


Recorrido por un sector del parque natural de Sierra Morena entre encinas y alcornoques.

        Sierra Morena es todavía uno de los espacios naturales mejor conservados y quizá la mayor reserva de bosque mediterráneo. Gran parte de su vertiente andaluza, más conocida por su tradición cinegética que por otros valores, se halla incluida dentro de las limites de varios parques naturales, siendo el de la Sierra Norte de Sevilla, con casi 165.000 hectáreas, una de las más extensas de España.

            El norte de la provincia de Sevilla es un territorio montaraz que se encuentra en su mayor parte cubierto por los bosques de encinas y alcornoques. A pesar de la sensación de salvajismo que despierta en el visitante, el paisaje de este sector de Sierra Morena es el resultado de una secular interacción entre el hombre y la naturaleza. Los aprovechamientos tradicionales de la dehesa, basados fundamentalmente en la ganadería, la extracción de leña y la caza mayor, han permitido que se haya mantenido hasta nuestros días este particular ecosistema.

        El itinerario propuesto tiene como punto de partida y de llegada el pequeño poblado minero en las cercanías del Cerro del Hierro, un promontorio formado por calizas cámbricas que, como indica su nombre, tuvo en sus entrañas un rico filón de este mineral. Antes de iniciar la ruta, merece la pena acercarse hasta el cerro para perderse por su laberinto de galerías. El modelado kárstico y la actividad minera desarrollada durante casi un siglo han creado un curioso paisaje de formas rocosas caprichosas.

            De nuevo en el poblado, comenzaremos el recorrido por el camino que sale de la parte alta del caserío. Durante el primer tramo atravesaremos un bosque bastante cerrado, con presencia de encinas, quejigos, alcornoques y algún roble melojo. A los tres kilómetros, tomaremos la primera bifurcación que presenta el desvío de la izquierda. A partir de aquí se entra en una amplia dehesa muy aclarada, pero que presenta la particularidad de estar integrada mayoritariamente por robles melojos.

            Continuando nuestra ruta, llegaremos a la carretera que une San Nicolás del Puerto con Las Navas de la Concepción. A partir de este cruce, la cañada atraviesa dos cancelas –que deberemos cerrar tras nuestro paso–. Poco más adelante, en una bifurcación de caminos, se encontrará una tercera cancela que queda a nuestra derecha y por donde deberemos continuar. Al traspasarla giraremos de nuevo a la izquierda y seguiremos hasta encontrar la carretera que une la ermita de San Diego con San Nicolás del Puerto. En este pueblo es un deber visitar el nacimiento del río Rivera del Huéznar. Desde San Nicolás cerraremos nuestro itinerario volviendo al Cerro del Hierro. Si no queremos regresar por la carretera podremos hacerlo por el trazado del antiguo ferrocarril que corre paralelo a ella.

           Otro itinerario opcional es el que discurre a la vera del Rivera del Huéznar. El recorrido se puede iniciar en el mismo nacimiento del río y se puede prolongar hasta el Molino del Corcho, paraje situado unos 15 kilómetros aguas abajo. Siguiendo el curso del río, el itinerario no tiene pérdida, aunque habrá que cambiar de orilla para buscar los pasos más cómodos. Todo el curso fluvial se encuentra jalonado por un magnifico bosque de ribera alisos, fresnos y sauces. En sus aguas sobreviven las últimas truchas sevillanas.

 

 

Datos prácticos

Situación: Franja norte de la provincia de Sevilla.

Protecciones: Es parque natural desde 1989.

Punto de partida y de llegada:  Poblado del Cerro del Hierro.

Distancias:  Unos 20 kilómetros.

Recorrido: Ideal para bicicleta de montaña.

Altitud: Entre 590 y 770 metros.

Cómo llegar: Desde Sevilla a Constantina por la C-432, y desde aquí al Cerro del Hierro por la carretera a    San Nicolás del Puerto.

Cuándo ir: Primavera, otoño e invierno.

Valores naturales: Extensas dehesas de encinas y alcornoques. Alisadas y otros bosques riparios en el ría Rivera del Huéznar. Rapaces buitre leonado, buitre negro, águila imperial, cigüeña negra y nutria. En el Rivera del Huéznar subsiste la única población de trucha autóctona de la provincia de Sevilla.

Monumentos del hombre: Monasterio cartujo de Cazalla de la Sierra. Restos de molinos, batanes y minicentrales hidroeléctricas antiguas.

Comer y dormir: Existen numerosas iniciativas de turismo rural. La hospedería de la Cartuja de Cazalla –95 488 4516– ofrece un ambiente ideal para todas los que busquen sosiego y cultura. El mismo ambiente tranquilo y campestre puede disfrutarse en el cortijo Las Navezuelas, en las cercanías de Cazalla de la Sierra –95 4884764–.Hotel restaurante Posada del Moro –95 4884858–, en Cazalla. Camping La Fundición 95 4884934–, en la carretera Cazalla-Constantina. Gemasol 95 5880222– organiza itinerarios por el parque natural.

Centros de información: Centro de recepción del parque en Constantina.

Mapas: Hojas 899 y 920 escala 1:50.000 del Servicio Geográfico del Ejército.

TEXTO:  José Manuel Reyero.

ILUSTRACIÓN: Antonio Gragera.

Diario "El PAÍS"

 

   

 

Introducción a la historia de la minería en la Sierra Norte de Sevilla

Yacimientos mineralógicos y petrológicos de la Sierra Norte de Sevilla

Geomorfología de la Sierra Norte de Sevilla