Iguanodontes de Bernissart (Bélgica)
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| Iguanodontes (Museo de Historia Natural, Bruselas) |
Dinosaurio del Cretácico Inferior cuyos fósiles se han encontrado en numerosos yacimientos de Europa (Inglaterra, Bélgica, Alemania, etc), EE.UU., Túnez y Mongolia.
Iguanodon
fue el segundo dinosaurio que se descubrió. Las
reconstrucciones del siglo XIX eran bastante inexactas, ya que sólo se
conocían algunos huesos del animal. Hasta 1877 no se conoció el aspecto verdadero de Iguanodon.
Aquel
año en la pequeña localidad belga de Bernissart, unos
operarios que abrían un túnel en una mina de carbón encontraron los huesos
gigantescos de los que resultaron ser 31 Iguanodon.
Iguanodon medía 5 m de altura, 9 m de largo y es probable que
pesara alrededor de 4,5 toneladas. Se cree que es posible que Iguanodon
recorriera en manadas el paisaje cálido y tropical del Cretácico, alimentándose
de helechos y “colas de caballo" de escasa altura, en las proximidades de
los ríos y los arroyos. Es probable que anduviera a cuatro patas la mayor parte
del tiempo; también podía andar erguido, y llegar así a la vegetación más
alta, utilizando la larga cola estirada para sostenerse o para mantener el
cuerpo en equilibrio.
La cabeza de este enorme dinosaurio
terminaba en un hocico prominente y en unas mandíbulas fuertes, a modo de pico.
Las muelas le habrían servido para moler con fuerza, porque los huesos del
maxilar superior se podían separar cuando el maxilar inferior se elevaba entre
ellos. Entonces, las muelas se restregaban entre sí pulverizando el alimento
vegetal.
Las patas eran largas y con aspecto de
columnas, con tres dedos robustos en cada una, terminados en uñas pesadas, que
parecían pezuñas. Cada una de las extremidades anteriores, que eran cortas, tenían
una mano provista de cinco dedos, que se podían extender y utilizar para
andar cuando el animal se encontraba a cuatro patas. Tres de los dedos tenían uñas
unguladas. El quinto dedo, o “meñique", era lo bastante flexible como
para ser utilizado para aferrar o enganchar las hojas y llevarlas a la boca. El
primer dedo, o "pulgar", tenia la forma de una púa prominente, que
sobresalía por el costado de la mano. En 1825, el paleontólogo aficionado
inglés Mantell halló una de estas púas del pulgar y, como no sabía a qué
parte del animal correspondía, la situó, incorrectamente, sobre el hocico, a
modo de cuerno.
No se conoce la función de estas púas del pulgar. Quizá se utilizaban para arrancar el follaje. 0 quizá para defenderse de los ataques de los predadores contemporáneos, o tal vez fueran estructuras empleadas en el cortejo y el apareamiento.
Se conocen numerosos yacimientos de icnitas de Iguanodon (Inglaterra, EE.UU.,
España, Portugal...). Estas huellas indican que los animales se agrupaban en
manadas. Otros yacimientos se distribuyen por Sudamérica y las islas
Spitzbergen (Noruega), lo
que demuestra que Iguanodon era una especie muy extendida.