Torcal de Antequera (Málaga)

El Torcal de Antequera es el primer territorio de Andalucía (España) reconocido como Espacio Natural Protegido al ser declarado "Sitio Natural de Interés Nacional" en el año 1929. Con posterioridad su calificación ha variado considerándose como Parque Natural en 1978, en virtud de lo dispuesto en la Ley de Espacios Naturales Protegidos de las Cortes Generales. Actualmente está considerado como Paraje Natural (ley 2/1989, de 18 de julio, del Parlamento de la Comunidad Autónoma Andaluza). Todas estas figuras de protección han tenido como finalidad reconocer sus importantes valores naturales: geomorfología, flora, fauna y paisaje.

El Paraje Natural del "Torcal de Antequera" se encuentra localizado en la zona centro de la Provincia de Málaga, formando parte del arco calizo de las Sierras Subbéticas. Se sitúa en su totalidad dentro del municipio de Antequera, al sur de dicha localidad, a excepción de una estrecha franja meridional que se adscribe al término de la Entidad Local Menor de Villanueva de la Concepción. Biogeográficamente pertenece al conjunto subbético que se extiende desde Cádiz hasta Jaén, actuando como pieza en el corredor ecológico que supone este conjunto montañoso para conectar el campo de Gibraltar con Sierra Morena y las montañas levantinas.

El Torcal está constituido por rocas calizas de tres tipos: oolíticas, brechoides y clásticas. Todas ellas tuvieron su origen en el fondo marino durante el periodo Jurásico, en el período comprendido entre 250 y 150 millones de años atrás. Los sedimentos acumulados en el fondo del mar se agregaban mediante la acción cementadora de las sales y precipitados de la disolución marina. Empujados por las fuerzas del plegamiento alpino emergieron hasta la superficie, conservando buena parte de su horizontalidad a pesar de haber ascendido más de 1.000 metros sobre el nivel de superficie de las aguas. Más tarde, una serie de fracturas generaron grietas (diaclasas) y sistemas de fallas que se entrecortan en ángulo recto (orientación NW-SE y NE-SW); la erosión y hundimiento de dichas grietas ha producido lo que llamamos hoy día callejones o "corredores". A partir de este momento el conjunto queda sometido a un proceso de erosión característico, el modelado cárstico. La gelifracción, o fractura de la roca por la acción de cuña que supone el agua que absorbe la roca y se hiela por la acción del frío, junto con la disolución diferencial de las distintas calizas por el efecto ácido del CO2 atmosférico presente en el agua de lluvia, han modelado multitud de formas en las rocas. En primer lugar hay que destacar la frecuencia de horizontalidad en los estratos de roca, hecho que no es habitual en las montañas calizas andaluzas. Esta horizontalidad queda acentuada con la erosión, apareciendo una disposición rítmica de los estratos generada por rotura diferencial al encontrarse alternadas calizas con distinta porosidad y capacidad de absorción de agua. Esta cuña de hielo ha esculpido singularidades rocosas, generando una completa colección de piezas naturales a las que se les pueden atribuir semejanzas con formas de la vida cotidiana (El Tornillo, simbolizado en el logotipo del Paraje, el sombrerillo, el adelantado, el ataúd, los prismáticos, el cáliz, el dado, etc.). Además, la disolución de las rocas a nivel superficial da lugar a lo que se conoce como lenar o lapiaz, terrenos rocosos donde es difícil el tránsito a pie.

Formas Subterráneas: Como todos los macizos calizos, el Torcal presenta una enorme riqueza en simas, cuevas y otras formas subterráneas, algunas de ellas de gran importancia histórica como la Cueva del Toro. Su origen se relaciona igualmente con procesos de disolución y ensanche de las calizas subterráneas por la acción del agua de lluvia.

Unidades Geomorfológicas:

El Torcal encierra en su reducida extensión (20 km2 dentro del Paraje) una de las muestras más impresionantes de paisaje cárstico de toda Europa. Geomorfológicamente, comprende cuatro zonas bien diferenciadas:

Sierra Pelada, al Este del Paraje, consistente en una extensa área de lapiaz y frecuentes dolinas. Su cota máxima es de 1.198 m.

Torcal Alto, al Suroeste, encierra la mejor zona de relieve cárstico del macizo. Una gran cresta rocosa, Las Vilaneras, la separa del Torcal Bajo, situándose en ella el punto de máxima altura del Paraje: el Camorro de las Siete Mesas (1.336 m).

Torcal Bajo, situado entre las dos anteriores, es similar al Torcal Alto aunque menos espectacular. Dominan las grandes uvalas y dolinas, así como amplios corredores no tan angostos como en el Torcal Alto.

Tajos y laderas, delimitan casi perimetralmente el Paraje, siendo más espectaculares en la cara Sur; su grandeza y variaciones geomorfológicas les confieren un carácter sobrecogedor.

 

Consejería de Medio Ambiente
Junta de Andalucía


Galería fotográfica
 


Mapa Toponímico
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Mapa Geomorfológico (250 Kb)
 


Imagen aérea del Torcal de Antequera
(Vuelo Interactivo por Andalucía, Junta de Andalucía)


Imagen Landsat del Torcal de Antequera