Geomorfología kárstica

Formas Exocársticas  /  Destructivas  /  Constructivas  /  Mixtas

 Formas Endocársticas  /  Destructivas  /  Constructivas

 

Formas Exocársticas

Destructivas

DOLINAS

   Depresiones con geometría tendente a cónica, troncocónica o irregular, pero de planta más o menos circular, paredes escarpadas y fondo plano o en embudo. Conectan aguas superficiales y subterráneas pues, salvo quer hayan quedado colgadas, son sumideros de la escorrentía. Las formadas por colapsos suelen tener una morfología iirregular (en general subrectangular) y con frecuencia aparecen asociadas a simas o sumideros. El fondo a veces está tapizado por coluviones precedentes de las paredes y material residual de la disolución.

Dolina en semigraben en la sierra de Grazalema (Cádiz)


Dolina inundada por afloramiento del nivel freático en Cañada del Hoyo (Cuenca)


Dolina junto a la cueva de la Pileta (Benaoján, Málaga)


Dolina en embudo en el P.N. Covadonga (Asturias)


Dolina mixta en embudo y de derrumbamiento en el 
P.N. Covadonga (Asturias)

 

Dolina de embudo en el Páramo de Masa (Burgos)

Dolina de derrumbamiento o colapso (Los Hoyones, Cabra, Córdoba)

geokarst30.jpg (34278 bytes)

Campo de dolinas en la sierra de Larra (Navarra) (Imagen de 34 Kb)

 

 

UVALAS

Dolinas coalescentes que suelen generar depresiones amplias cerradas y de fondo plano o irregular donde se produce una intensa infiltración.

 

 

POLJÉS

Depresiones de origen diverso, en general mixtas lito-estructurales, con un fondo plano relleno de material aluvial-coluvial o residual de la disolución. Pueden tener surgencias o sumideros (ponor), y también cavidades que actúan indistintamente como ambos; todos ellos controlan el desarrollo de redes fluviales autóctonas o alóctonas. El nivel freático está próximo a la superficie, por lo cual los poljés sufren inundaciones estacionales, salvo las pequeñas colinas que destacan de su fondo (hums).

Poljé de Benaoján (Málaga)

Poljé de los Llanos de Líbar (Málaga)

 

VALLES KÁRSTICOS

Zonas de erosión fluvial en áreas kársticas. Son conductos subaéreos con paredes de fuerte pendiente que sirven de valle a un río (cañones, hoces si forman recodos de meandro) o quedan fuera de la corriente actual como valles secos o muertos. Cuando presentan en su cabecera un farallón rocoso en anfiteatro, producto del colapso de la misma cavidad de la que surge el río, se denominan valles en fondo de saco; si un río desaparece en un sumidero al final del valle, reciben el nombre de valles ciegos. A menor escala constituyen callejones o bogaz, responsables en primer término de paisajes ruiniformes con fisonomías peculiares como tormos, viseras, torreones, etc (Ciudad Encantada de Cuenca).

Cañón del Dades (Marruecos) 

Valle en fondo de saco o herradura (Nacimiento del río Mundo, Albacete)

Tormos en la Ciudad Encantada (Cuenca)

 

Garganta Verde (Sierra de Grazalema, Cádiz)

Garganta del Chorro (Málaga)

 

LAPIAZ, LENAR O KARREN

Formas desarrolladas en superficies libres o cubiertas de vegetación y suelo, que se imponen a todas las anteriores. Se deben a la acción directa de la escorrentía, dando elementos corrosivos de detalle como son acanaladuras, canalones y pasadizos. En general, se trata de microformas  tipo: surcos, canales, crestas agudas y coalescentes, surcos meandriformes, surcos paralelos y de cresta redondeada, hendiduras o depresiones ovaladas según la pendiente, microdolinas, callejones o microbogaz, etc. Algunos autores incluyen aquí los callejones (bogaz), elementos fungiformes y pavimentos, denominándose el conjunto macrolapiaz. Cuando sufren retoques o son biselados por el pulido glaciar se denominan lamiares.

Pináculos y callejones en el Torcal de Antequera (Málaga)

Lapiaz en torrecillas (Cerro del Hierro, Sevilla)

Callejones o bogaz en Las Majadas (Cuenca)

 

Karst espumoso tropical (Irian Jaya, Indonesia)

 

Microlapiaz en sales (Cardona, Barcelona)

Psuedolapiaz costero (Denia, Alicante)

Lapiaz costero invadido y modificado por la acción marina (Peniche, Portugal)

 

 

SIMAS  Y  SUMIDEROS

Conductos verticales o muy inclinados que suponen la conexión entre aguas superficiales y subterráneas, por lo cual son mixtas exo-endocársticas. Cuando su desarrollo es idóneo adquieren secciones circulares o elípticas y morfología cilíndrica o cónica (campanas y simas voladas), las que presentan tapones por hielo o nieve se llaman teserefts.

Sima de Friouato (Marruecos)

Sima secundaria de la Sima del Republicano (Málaga)

 

Constructivas

TRAVERTINOS Y TOBAS

Se originan por la precipitación subaérea del carbonato cálcico, bien por procesos físico-químicos (travertinos) o con intervención de organismos (vegetación, bacterias), en cuyo caso se denominan tobas. Ambas son construcciones características de surgencias (formaciones en cascada, columnas o peldaños) y canales fluviales (formaciones en manto o represas), llegando a generar acumulaciones de gran espesor, que pueden obstruir la circulación del agua formando lagunas.

Tobas fosilizando un cañaveral (Alto Tajo, Guadalajara)

 

Travertinos de forma subesferoidal en la cascada de los Órganos (Río Borosa, Jaén)

Detalle de una toba del río Borosa (Jaén)

Acumulaciónm travertínica en la cascada de la
 Cerrada del Utrero (Sierra de Cazorla, Jaén)

 

 

Mixtas

CUBETAS DE DESCALCIFICACIÓN

Depresiones que contienen, en mayor o menor espesor, rellenos de residuos o impurezas procedentes de la roca original carstificada. El material de relleno suele estar formado por arcillas, óxidos e hidróxidos de Fe y Al y, en ocasiones, arenas. En zonas cálido-húmedas tropicales este material es la laterita, en otras más secas es la terra rossa y en las templadas terra fusca.

 

 

 

Formas Endocársticas

Destructivas

CAVERNAS O GALERÍAS

Conductos subterráneos originados por aguas de percolación mediante el ensanchamiento de discontinuidades (diaclasas, planos de estratificación, cambios de porosidad, etc). Su profundidad, longitud, trazado en planta y sección, etc, son muy variables; en general con dimensiones de deca a kilométricas, incluso centenares de km. En su evolución se mezclan procesos de colapso o hundimiento, con disolución; éstos dan formas características según circule el agua a presión (tubos freáticos) o no (pasajes vadosos de encajamiento o invasión) y pueden ser laminares (de forma alargada), elípticos o circulares. Suelen presentar elementos menores subsidiarios como: microconductos múltiples, microcavidades anexas y cúpulas de disolución; cavidades y salientes milimétricos a decimétricos, en muros o techos; rizaduras y huellas de corriente, etc. A medida que desciende el nivel freático por encajamiento del nivel de base regional, los conductos van quedando abandonados o colgados, mientras se forman otros nuevos en niveles más profundos. Existen morfologías similares  en el "pseudokarst", especialmente en tubos  y embudos volcánicos, y en acantilados.

Cueva del Gato (Málaga)

Cueva del Gato (Málaga)

Cueva del Hundidero (Málaga)

Galería inundada en la cueva de Wint Moudoun (Marruecos)

 

Constructivas

ESPELEOTEMAS

Conjunto de depósitos debidos a la precipitación de calcita y aragonito, yeso, halita, silvina, etc, aunque aisladamente pueden aparecer otras muchas sustancias (malaquita, ópalo, etc). Según su morfología y origen se clasifican en: cenitales o del techo, sobre todo estalactitas (cónicas, aplanadas, excéntricas, etc); parietales o de pared (cortezas o costras, coladas, cortinas, banderas, etc); pavimentales o de suelo, como estalagmitas, costras, coladas, gours, perlas, antiestalagmitas, etc, y mixtas, como las columnas. 

Estalactitas en la cueva de Valporquero (León)

Colada parietal en la cueva de Wint Moudoun (Marruecos)

Gours en la cueva de Nerja (Málaga)

 


Estalactitas, columnas y coladas estalagmíticas en la
cueva de Valporquero (León)

Banderas en las cuevas Echo (Sudáfrica)


Estalagmitas en la cueva de Valporquero (León)

 

 

Estalactitas excéntricas en la cueva de Valporquero (León) - Fotos de Jose Manuel Cantisán

 

RELLENOS DE CONDUCTOS

Materiales que ocupan el lecho de conductos, originados mediante aportes mecánicos (corrientes fluviales en régimen freático-vadoso; coladas de barro, desprendimientos y colapsos), o acumulaciones debidas a restos orgánicos (excrementos animales o restos vegetales). Algunos son autóctonos (residuos de descalcificación, bloques de colapsos, esquirlas de gelifracción, etc) y otros alóctonos (introducidos por corrientes de agua exteriores o por animales).

Terra rossa rellenando parcialmente unos conductos kásrsticos expuestos en una cantera de Estepa (Sevilla)

 

El Karst en Andalucía (PDF)