Geomorfología de paisajes graníticos: Introducción


Textos y diagramas:
Pedraza Gilsanz, J (1996): "Geomorfología. Principios, métodos y aplicaciones."  Ed. Rueda, Madrid.


Se trata de asociaciones de formas derivadas y penioriginales, debidas a la acción del modelado sobre rocas plutónicas, especialmente granitoides. El máximo desarrollo tiene lugar en rocas cristalinas poliminerálicas, de variada composición, textura y estructura, aunque las más frecuentes sean cuarzo-feldespático-micáceas y granudas, es decir, las granitoideas.

Estos relieves proceden de modelados diferenciales, consecuentes a una meteorización y erosión selectivas: la primera define los rasgos característicos, siendo su modalidad química o descomposición (por hidrólisis, fundamentalmente) la más importante; la segunda se limita a desmantelar la porción alterada.

Supuesto un clima con suficiente calor y humedad, la alteración en las rocas graníticas llega a ser total y depende de tres variables:
- Composición. Controla la modalidad del proceso y su velocidad a partir, no tanto del quimismo global como de la mineralogía.
- Textura. Favorece o dificulta el proceso, pues la resistencia a la meteorización química será mayor cuanto mejor sea el ajuste entre los cristales, es decir, cuando la roca sea más idiomorfa y, por tanto, menos granuda y porosa.
- Fisuración. Condiciona la progresión de la meteorización hacia niveles subsuperficiales: cuanto menor sea la fracturación y diaclasado, mayor será el espaciado entre roturas y menor la permeabilidad secundaria.

Según interactúen esas variables, aparecen franjas, zonas y macizos arenizados, junto a otras áreas con granito fresco. La arenización, término utilizado en un sentido descriptivo más que genético, indica un material granítico alterado y no movilizado, es decir, un saprolito que se comporta como una arena ligeramente compactada. Este material, denominado también grus, es muy vulnerable a la erosión pluvial y fluvial. De acuerdo con ello, el modelo más completo para explicar la génesis de relieves graníticos considera dos etapas: meteorización diferencial y posterior denudación selectiva o lavado de la alteración; corresponde a la «doble planación o etchplanación», común en  relieves climáticos intertropicales.

En razón a sus dimensiones y nivel de detalle, pueden distinguirse Formas Mayores y Formas Menores.
 

 

Evolución subaérea de formas graníticas (basado en Brook, 1978).

1. Estado inicial: relieve con discontinuidades (fallas y diaclasas), favoreciendo la penetración del agua y meteorización.
2. La alteración, junto al subsiguiente arrastre de material arenizado, ensancha las discontinuidades y hace aparecer bloques individuales, formando así domos degradados con lanchas y bolos en superficie (a y c) o berrocales y pedrizas (b).
3.  La progresión del fenómeno anterior conduce a un relieve degradado, con acumulaciones de bloques dispersos (bolos, tors) y arenización.

 Punto de partida: (a) domo con diaclasado en aspa; (b) relieve acastillado y diaclasas ortogonales; (c) domo (bornhardt) en el cual predomina el diaclasado de descompresión (curvo).
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y 2, diaclasado curvo y en aspa; 3, masa de roca; y 4, zonas arenizadas.

 

 


Evolución idealizada de un paisaje granítico por exhumación de formas en proceso de alteración.
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BIBLIOGRAFÍA CITADA

Brook, G.A. (1978): “A new approach to the study of inselberg landscapes”, en H. Bremer y J. Jennings (eds.), Inselbergs, “Z. Geomorphol. Suppl. Band 31”, 138-160.

Pedraza Gilsanz, J (1996): "Geomorfología. Principios, métodos y aplicaciones."  Ed. Rueda, Madrid.

Twidale, C. R. (1980): “Analysis of Landforms”. John Wiley & Sons, Sydney.