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Llamada también de San Bartolomé. Esta hacienda,
construida en el siglo XVIII, se caracteriza por su grandiosidad y
simetría. Tiene tres entradas a los tres patios de molienda, señorío
y de labor. La portada está rematada con el escudo de los Guzmán. La
fachada principal del señorío, simétrica, tiene tres mansardas y
está limitada a ambos lados por dos torres-mirador gemelas. Las torres
terminan en un cuerpo prismático de base cuadrada con columnas de
mármol. Estas torres se macizan para convertirlas en torres de molino.
A la izquierda se eleva la tercera torre de molino, muy original. Tiene
cuatro cuerpos, el último con linterna ciega y tres aretes, rematada
por una veleta. Fuera de la tapia existía la capilla de San Bartolomé,
que estuvo estucada en sillería de ladrillo rojo con los huecos de las
ventanas ribeteadas de negro. En la actualidad está encalada con
adornos en almagra. Existe un delicado dibujo de esta hacienda realizado
por Richard Ford en su viaje a Andalucía.
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